¿Líder o Jefe? Cómo ser un buen líder y dejar atrás la idea de ser un jefe

La diferencia entre un líder y un jefe radica en la capacidad que tienen para dirigir a su equipo. El líder siempre busca aportar soluciones e integrarse al equipo, mientras que el jefe solo impone y busca culpables. Aunque muchos pueden ser jefes, pocos se toman el tiempo de aprender a ser líderes, para ello se requiere de ciertas capacidades que beneficien al cumplimiento de los objetivos de mejor forma posible. Con estos pequeños consejos te mostraremos cómo ser un buen líder y dejar atrás la idea de ser un jefe.

1. Guía con el ejemplo
Conviértete en la persona que quieres que tus miembros sean. Tus acciones hablan más que tus palabras, recuerda que son estas las que establecerán tu imagen de liderazgo.

2. Comunícate efectivamente
La comunicación efectiva es uno de los puntos más importantes a resaltar, pues de ello dependerá que las cosas queden claras y sin espacio a malos entendidos. Procura siempre hacerlo en buenos términos y de forma continua sin convertirlo en una molestia.

3. Habla menos, escucha más
Algunas veces es mejor callar que decir cosas solo por hablar. Sede tiempo para que los demás hablen acerca de sus ideas y opiniones.

4. Reconoce el esfuerzo
Los esfuerzos reconocidos son una fuente de motivación hacia tu equipo. Por ello, esfuérzate en reconocer las ideas que puedan aportar y los logros que generan.

5. Sé humilde
Esto separa a los líderes de los jefes. Un líder siempre compartirá la atención y se sentirá cómodo al hacerlo. Así que procura usar tus habilidades para ayudar más que para impresionar, eso generará más confianza hacia ti por parte de tu equipo y hasta el resto de las personas lo apreciarán.

6. Sé consistente
Mantén siempre la actitud positiva. Sé constante con tus acciones, pensamientos y palabras, ya que, esto permitirá al resto del equipo saber qué esperar de ti.

7. Apasiónate
Si lo que haces no te inspira a mejorar cada día y dar lo mejor de ti, estas en el lugar erróneo. No puedes ser un buen líder si no te apasiona lo que haces.

8. Dale la debida importancia a tu equipo
Si tu equipo fracasa, tú fracasas. Es por ello que siempre debes darle las herramientas, el equipo y el espacio necesario para que logren cumplir con sus funciones y con los objetivos establecidos de forma eficaz y eficiente.

9. Conoce tus límites
No abuses de tus límites y medios. Hasta el mejor líder tiene sus límites, el hecho de tener el privilegio de liderar, no te otorga el derecho de invadir el espacio de los demás ni mucho menos menospreciar a alguien, como sucede muchas veces. Cuidado con esto.

10. Identifica modelos a seguir
Puedes inspirarte de otros líderes exitosos con mayor experiencia. Aprende de sus fracasos y ten en cuenta sus métodos y logros como una guía para establecer la forma en la que quieres liderar.

11. Aprende de los errores
No hay nada de malo en cometer errores, lo imprescindible es aprender de ellos y adquirir la experiencia necesaria para que no vuelvan a suceder.

12. Conoce tus fortalezas y debilidades
Es importante que conozcas tus habilidades para que puedas apoyar y contribuir con tu equipo. En cuanto a tus debilidades, lo mejor será que las identifiques y trabajes fuerte en ello para mejorarlas.

13. Nunca dejes de mejorar
Invierte tu tiempo en adquirir nuevos conocimientos que te ayuden a desarrollarte y ser un mejor líder. Recuerda que el conocimiento es la clave del éxito.

14. Deja de lado las excusas
Justificar los errores con excusas no es cosa de líderes. Asume tus responsabilidades sin buscar culpables sino las situaciones que se prestaran para el error, siempre con la intención de mejorar.

15. Controla tus reacciones e impulsos
Este es un aspecto muy importante a tener en cuenta. Procura que tus acciones y decisiones sean racionales, no simplemente impulsos surgidos por emociones de momentos.

16. Investiga y analiza antes de tomar decisiones
Antes de tomar cualquier decisión, es necesario que investigues y analices todos los posibles escenarios y consecuencias. No te precipites.

17. Sé razonable
No lo sabes todo, por ellos acepta opiniones y sugerencias.

18. Aconseja a tu equipo
Siempre realiza sugerencias en pro al cambio y mejora de tu equipo. Recuerda que eres un guía que les indicará los aspectos en los cuales están fallando o podrían mejorar.

19. Trata a todos con igualdad
Evita las preferencias y comparaciones, pues esto solo generará resentimientos por parte de los demás integrantes y te dará una imagen de inmadurez. Conoce bien a tu equipo para que puedas saber cuándo y cómo exigir y a la vez cuando ceder.

20. Establece límites
Establece los límites de tu equipo hacia ti y evita inconvenientes que puedan afectar tu liderazgo.

21. Sé amigable
Tu equipo necesita saber que tienen alguien en quien confiar. Por ello es necesario que puedan acercarse a ti y saber que pueden contar contigo si lo necesitan. Siempre teniendo en cuanta los límites establecidos.

22. Evita las relaciones personales con tu equipo
Ser amigable es importante en un líder, sin embargo no busques ser el mejor amigo de todos, puesto que podrían confundir la amistad con el abuso y cuando esta pequeña línea se cruza, puede haber grandes problemas de confianza. Esto no significa ser mala persona, al contrario, se trata de no mezclar lo laboral con lo personal.

23. Confía pero mantén un control
Es bueno que confíes en el trabajo de tu equipo pero no por ello debes dejare llevar y relejarte. Procura mantener un seguimiento y control para asegurarte de que todo marcha debidamente.

24. Cambia tus métodos si es necesario
Si algo no está funcionando, abre tu mente al cambio. Puede que el método que estés utilizando no sea el más adecuado. Adáptate a las personas, al ambiente y ajusta tus métodos a ello.

25. Sustenta todo con información
A la hora de tomar decisiones, es necesario que esta esté sustentada con información, cifras, datos y proyecciones que te permitan decidir de forma más objetiva.

 

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